Coches y tecnología: un pack indivisible

Coches y tecnología: un pack indivisible

“La era digital está disparando la evolución de la tecnología, la implementación y el desarrollo de numerosos sistemas para la vida cotidiana y del entorno en el que se mueve la sociedad. Y el automóvil, ante la nueva era que vive en busca de la máxima sostenibilidad, seguridad y eficiencia, no es ajeno a este boom”. Así comienza un interesante artículo publicado en la revista de la Dirección General de Tráfico (DGT) ‘Tráfico y Seguridad Vial’ y que destaca que la inteligencia artificial (IA) ya está presente en muchos de los automóviles que conducimos, en algunos de sus sistemas de seguridad ADAS y en la conectividad, que abre un nuevo mundo de posibilidades. 

“Y es que aunque pueda sonar a ciencia ficción, la IA ya forma parte de muchos de los coches que se venden en el mercado, resultando clave en los sistemas de seguridad, en el camino hacia la conducción autónoma y en muchos servicios relacionados con la movilidad”, asegura la noticia, que señala que “el automóvil avanza en la era digital para convertirse en una extensión de cada individuo, de sus soportes digitales y de sus tareas cotidianas. 

Ante esta situación, conductor y pasajeros podrán disponer dentro del vehículo de acceso a los datos o aplicaciones que habitualmente ya usan en su vida digital. Según Klaus Bischoff, jefe de Diseño de Volkswagen, “el automóvil se está convirtiendo cada vez más en un proveedor de servicios móviles y un símbolo de un estilo de vida personal”.

El futuro del automóvil ya es una realidad

En este sentido, la información asegura que “los vehículos implementan sistemas avanzados sorprendentes que ya son una realidad, y no un producto de ciencia ficción. Coches que te permitirán elegir entre conducir y ser conducido, impulsados por la Inteligencia Artificial que permitirá recopilar la información necesaria para tomar las decisiones correctas de manera autónoma”.

Pero mientras llega, el artículo se fija en alguna de las tecnologías más sorprendentes, la mayoría ya disponibles en algunos de los coches que podemos conducir, como la conducción semi-autónoma, en el que a través de diferentes asistentes electrónico, cámaras y sensores, los coches ya tienen ciertos automatismos en la conducción. 

Así, finaliza el artículo “podemos encontrar sistemas que a través del GPS y las cámaras leen la velocidad máxima de la vía y automáticamente aceleran y desaceleran para mantenerla. Utilizan diferentes asistentes, en especial el ‘cruise control active’, que controla la velocidad del tráfico y la distancia establecida con los coches precedentes, siempre con el conductor manejando el volante. Otros sistemas permiten, en vías de varios carriles con una barrera física de separación entre las dos direcciones, la conducción en situaciones de tráfico denso siempre que se circule por debajo de 60 km/h. El sistema puede iniciar la marcha desde parado, acelerar, controlar la dirección y los frenos. También encontramos la ayuda ‘off-road’, en el que el coche maniobra solo en una zona complicada”.

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